dilluns, 14 de juliol de 2008

Cómo sobrevivir en una empresa (I)

Inicio una serie dedicada al mundo de la empresa y lo difícil que es día a día no sólo escalar sino mantenerse en ella sin que te den mucho por el culo. Iba a empezar por el capítulo final, dedicado a maneras de despedir a la gente, pero me ha parecido excesivo. En el texto que presento hoy, se trata de unas normas sencillas, al alcance de cualquiera que se pueden poner en práctica.


En la ilustración de la izquierda podemos comprobar el diagrama, que en la mayoría de las veces seguiremos para sobrevivir en la estructura de la empresa, aunque sea a costa de los demás. Se trata pues de sobrevivir con todo lo que la palabra implique.


Caso Práctico: Un proyecto

Cuando tus competidores o tus colegas (que en el fondo vienen a ser lo mismo) presenten un proyecto susceptible de que sea un éxito, pero también tenga su riesgo, es tu ocasión.


  1. Únete en privado al mismo. Muestrales tu apoyo incondicional. Siempre en privado.
  2. En privado también, critica levemente el proyecto, sobre todo si está cerca un jefe. Comenta que el proyecto de X (aquí pones el nombre de tu enemigo) no lo ves del todo estratégico y que supone demasiado riesgo. Observa que debes dejar caer las palabras estratégico y riesgo. Conserva esas palabras, son las más usadas.
  3. Incrementa tu apoyo privado al proyecto para garantizarte que siga adelante.
  4. Incrementa tu presión en privado también para que el proyecto sufra dificultades adicionales. Por ejemplo habla con departamento financiero para que recorten algun gasto superfluo, y, también comenta en Recursos Humanos que te parece que ese proyecto está distrayendo demasiados recursos. Con lo que les reducirán dinero y personas. Bravo, lo estás haciendo muy bien.
  5. Cuando estés bien seguro que el proyecto va a fracasar, deja claro que nunca lo apoyaste y que siempre desconfiaste de eso. Será útil recordar la conversación o email dicieendo las palabras mágicas: ya lo veía venir, no era estratégico y consumía recursos.
  6. Y ahora el colofón: En una cena, reunión, lo que sea, a la menor oportunidad que tengas la palabra, y si está presente un CEO (o sea un jefe gordo), di algo así:

“Yo, Sr. Z (nombre del CEO, capitoste o jefe), estoy consternado por las pérdidas causadas por X (aquí puedes decir el nombre o nombres de tu enemigo o enemigos, el proyecto, etc) . No le quepa la menor duda que puede contar conmigo para reconducir la situación y acometer una nueva estrategia menos arriesgada y que nos suponga una rápida recuperación de la inversión”


Si lo consigues, ya te puedes considerar un auténtico trepa o el insulto que quieras poner, pero que se ha librado de unos cuantos inocentes. No creas que es un farol. Desgraciadamente explico en tono humorístico algo que he presenciado, y, que es práctica común en muchas empresas tipo consultora, grandes almacenes, etc. etc.



Del film Office Space (http://www.youtube.com/watch?v=X2ApklEuYpo):

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