divendres, 19 de setembre de 2008

Libros de texto aún más caros

Chiste gráfico de Tassies publicado en El Periódico de Catalunya el 14 de septiembre de 2008

No exajera Tassies en su chiste gráfico que reproduzco aquí. En mi caso particular, soy uno más, ya llevo gastados más de 200 € en los libros de Bachillerato de mi hija. Aún no los tengo todos. Salen a 30 € la unidad, vamos unos 5 o 10 € más caros que los de ESO.

Para más inri, llevo invertidos días y horas en sucesivos viajes a distintas librerías tanto de Barcelona como de Sabadell. Se les ve el plumero a los editores. Libros de ESO todos los que quieras -como es obligatoria-, en cambio de Bachillerato la disponibilidad es escasa. Se limita a unos pocos ejemplares de segundo curso en las estanterías.

Soy partidario que los libros, sean de texto o de lectura -¿dónde hay un libro que no sea de lectura? ¿uno de fotos tal vez?-; digo que los libros deben tener un valor, esto es un precio. Pero por muy pedagógicos que sean, por muy buenos que sean y eso está por demostrar; me parece que son muy caros.

Después de más de treinta años de la muerte del viejo ogro y dictador Franco; seguimos igual con el apoyo de las distintas autonomías pequeño burguesas y políticos escasos de ideas a un sistema educativo dividido yo creo al 55% - 45%, entre escuela privada y escuela pública. Es decir, seguimos siendo uno de los pocos países de Europa donde el estado ha sido incapaz de crear una red de centros públicos que llegue al 90% del sistema educativo.

Gran parte de la población llamada de a pie, continúa con los viejos tics y animadversión contra el mundo de la enseñanza en general. Digo esto porque después de pagar ese pastón por los libros, tarde o tembrano acaban en el cubo de la basura o en el contenedor de reciclaje. Siguen sin ser liros que atesoras y que en el devenir de tu vida vuelves a mirar. Sólo valen como mucho para un período de cuatro años. Pasado ese tiempo quedan obsoletos. Y eso les quita valor. Y si les quita valor, les resta interés y hace que sean despreciados. Lo que es caro, no vale el precio que se paga. Y lo cierto es que hace treinta años los libros eran caros y ahora lo son más.

Las iniciativas en algunas regiones por que parezca que salgan gratuitos, llegan como mucho a disminuir el coste. Pero se trata de un sistema muy tosco en el que se pierde la propiedad del libro y, si no va a compañado del hábito de tomar y estudiar (huy que palabra), a la larga hacen que el libro pierda aún más su valor, no económico, sino como fuente o referente de cultura y conocimiento.

En esas estamos y en esas seguimos. Pero aún conservo la esperanza que una o dos generaciones más adelante esto dé un giro. Sí, tal vez cuando desaperzca el papel gracias a las presiones de los ecologistas y todo el mundo lleve su "electronic book" y el libro sea un bien libre, un fichero pdf (printable data file) para servir y no para servirse de él.

© Manel Aljama (maljama)

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada