dijous, 6 de novembre de 2008

La Naranja Mecánica II

¿Hasta cuando? Es la pregunta que más de uno se hará después de conocer el brutal —para mí—, asesinato de una niña de catorce años en la población de Ripollet (cercana a Barcelona). Me temo que no será por ahora el último caso.

Si bien es cierto que en otras épocas había sucesos brutales y atroces, también es cierto que era casi siempre entre adultos de los llamados sectores excluidos de la sociedad (delincuentes). Pero el caso de la indigente quemada viva en un cajero (ver La Naranja Mecánica en este blog), el abandono de un bebé en un portal mientras sus padres de menos de 18 años se van de copas y este último caso no dejan de poner encima de la mesa el “¿hasta cuando?”. ¿Dónde está el límite, dónde la barrera o el listón?

Hace unos días una buena amiga, por ende profesora de primaria del que suscribe; me comentaba el miedo que pasan algunos profesores –quizá demasiados-, cuando están en las aulas y escuchan sandeces del tipo “le pegamos una paliza con la cadena pa que aprenda, no nos pueden hacer nada pues somos menores”. Está claro que esos niños no han llegado solitos a esa conclusión. Les hemos ayudado. Hemos alimentado el monstruo. Si alguien tiene dudas que se lea Decálogo para formar un delincuente , reproducido en este blog.

Desde luego algo ha fallado y rasgarse las vestiduras no sirve de nada. Se impone algún tipo de freno y de reeducación. Mi amiga –con la que estoy totalmente de acuerdo- me comentaba que ni la cárcel ni esos centros de menores (antiguos reformatorios) sirven para nada. A esta gentuza lo que les vale es que vayan a ayudar a personas necesitadas y discapacitadas para que comprendan –si es que les queda una neurona de sensibilidad-, la sinrazón de su crimen. Creo que no deberían ir solos, sus padres que algo tendrán que decir en todo esto, también les podían acompañar. Sí, los padres que en cuanto su “hijito” es expulsado de clase por mal comportamiento aparecen dispuestos a dar una paliza al maestro.


© Manel Aljama (maljama) noviembre 2008

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