dilluns, 19 de gener de 2009

Acciones a evitar en tiempos de crisis

Comentaba el otro día con alguien, lo flaca que es la memoria del común en cuanto a las crisis. Si alguien tiene dudas, que consulte a los analistas de bolsa que le podrán informar que desde 1977 hemos salido a crisis –de diverso alcance y magnitud- por año... Sí, incluso en la época que los peperos, aliados con los bancos, hacían creer a todos que eran ricos porque se hipotecaban a 30 años con un sueldo de 1000 €; que la bonanza iba a durar eternamente y que esa hipoteca era una “inversión” y no un lastre. Sí, había crisis: de las punto com, de la industria de recambios de automóvil (y eso que se matriculaban muchos coches) y de muchos otros sectores que no salían en la prensa...

En 1977 España estrenaba democracia con las estructuras aún de la época anterior. Había con 35 millones de habitantes, más de 3 millones de desempleados. Era la crisis del petróleo de 1973 que llegó tarde a la “reserva de occidente”. Por si fuera poco, buena parte de los 5 millones de emigrantes que estaban en Alemania, Suiza, etc eran devueltos a la patria con el “Auf wiedersehen, gracias por los servicios prestados”... El panorama no podía ser más desolador y sin embargo se salió adelante con ingenio, entusiasmo, ganas e ímpetu. Eso es precisamente lo que parece que ahora falta ahora.

Palabras de anhermart en un email privado que reproduzco aquí por su calidad:
El derrotismo, el tremendismo, el caos venden mucho más que el optimismo y las ganas de buscar soluciones y sacar partido de las situaciones adversas aprendiendo de los errores cometidos para no caer en el futuro en los mismos. Eso requiere pensar y, según mi teoría, aquí lo que menos gusta es eso: pensar.

Cosas a evitar (según un artículo publicado en el periódico digital 20minutos):
  1. Amargarse: Hay que ser conscientes de las dificultades económicas que atravesamos, sólo así se puede dilucidar la manera de salir. El pánico el mal consejero. Gastar menos dinero no significa vivir peor.
  2. Dormirse en los laureles en el trabajo: Debes ser activo y darte a conocer más que nunca, implícate, mejora tu formación en la medida que sea posible y esfuérzate más que nunca.
  3. Usar Internet sólo para el correo: En la Red tienes un enorme abanico de posibilidades con un precio asequible: tienes a mano tu banco y puedes ver vídeos, oír música, desarrollar proyectos, buscar trabajo... además, muchas veces la oferta más competitiva para viajar está en Internet.
  4. Ser compulsivo: Hay que comprar con el cerebro y no con el corazón, de acuerdo a una lista previa. Hacer la compra sin saber lo que se precisa acarrea un 30% más de gasto. Opta por productos de temporada y marcas blancas.
  5. Comprar en el primer sitio que encontremos: Compara precios y busca la tienda más competitiva. No te dejes llevar por la primera impresión, porque puede que no sea tan barato como piensas.
  6. No mirar los extractos bancarios: No está de más que sepas en qué cosas puedes ahorrar. Usa transporte público, utiliza la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos, evita apuntarte a sitios a los que no piensas acudir y si cenas con los amigos, mejor en su casa que en un restaurante.
  7. No hablar con nuestro banco: Vigila las comisiones que te cobran, porque las entidades pueden aprovechar la coyuntura para subirlas. Vigila las facturas y no dejes que venzan.
  8. No ahorrar: Si tienes dinero ahorrado, no lo pongas a plazos demasiado largos. Es mejor poder retirarlo pronto sin coste, aunque la rentabilidad sea menor. A ser posible, mantén un nivel de ahorro que te permita pagar los gastos fijos durante al menos seis meses. No te endeudes más de lo que estás y evita los créditos al consumo o de dinero rápido.
  9. Dejarse llevar por "lo que hace la gente": En momentos de dificultades económicas, el rumor puede ser la antesala de una decisión errónea. No olvides que lo que para otros puede ser conveniente a ti te puede perjudicar.
  10. Realizar o contraer préstamos arriesgados: La Bolsa es como un casino, por lo tanto es preferible que inviertas en productos de rentabilidad fija como bonos o letras del estado pero seguros. Cuidado con los préstamos en monedas distintas al euro. Sentirse atraído por la oferta de intereses mucho más bajos a los que tenemos en la eurozona implica un gran riesgo.
Este artículo es un complemento de: Consejos para capear la crisis Crisis, what crisis? que publiqué en agosto
Y de ¿La nueva era?, donde se puede encontrar enlaces a otros artículos relacionados.


© Manel Aljama (maljama) cuenta cuentos (enero 2009)

1 comentari:

  1. Gracias por los consejos. No veas tú la suerte que tengo con un cubano a mi lado, acostumbrado a la escasez como está él jeje. Pero eso no quita para que el desánimo se instale en nosotros, es desesperante ver cómo se cierran las empresas que más cerca tienes, reduciéndose las posibilidades de salir del bache. Imagino que al final todo se solucionará, mientras tanto intentaremos seguir tus consejos y a ver si haciéndolo surge la chispa y resurgimos con más fuerza.
    Besos.
    Carmen

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