dimarts, 29 de desembre de 2009

Mañana...

(Pensar en corto)

Es costumbre en la Nochevieja decir: “pasado mañana iré al gimnasio a quitarme estos quilos”, “tengo que aprender inglés que tal como está el patio igual me echan” y así un largo etcétera de propósitos y asignaturas pendientes...

Eso no es más que una vulgar acción de tranquilizar la conciencia, un pensar en corto. Pensar en corto es lo que hacen principalmente políticos (gobierno, oposición y resto de diputados), la banca (bancos y cajas) y por desgracia la inmensa mayoría de las empresas. No se piensa en serio en el mañana, sino en el ahora mismo. ¿Quién no ha llevado de vacaciones e incluso a la playa el libro del temario de las oposiciones? Libro que por otra parte sólo sirve de estorbo pues además de no ser divertido es imposible encontrar concentración en una playa. Una vez más sólo sirve para distraer la conciencia, preparar el terreno para bajar la autoestima cuando ya sea tarde y no quede tiempo para rectificar (“y eso que me llevé el libro”). Una muestra más de pensar en corto. Cualquier frase o gesto de un político es para tener un titular en la prensa o en un noticiario. Para conceder un préstamo el banquero mira y ata muy corto. En cambio para que le entregues tu dinero a él, es a muy largo plazo. ¡Je!

Una cosa es “disfrutar el momento” cuando es bueno y otra concentrarse en que “sólo hay el momento (mi momento)” y “mañana ya veremos”, cosa muy distinta. Es una interpretación literal, liberal y artera del “carpe diem”. Nadar y guardar la ropa. La verdad es que en este país hemos nadado mucho, estamos cansados y ahora nos ahogamos en el éxito.

© Manel Aljama (diciembre de 2009)

1 comentari:

  1. Un país, que en los momentos más grandes de su crecimiento económico ("vamos bien"), no bajó de 1,5 millones de desempleados y que, ahora con esos casi 4 millones de inscritos en las listas, resulta que la mayoría de los afectados por ERE temporal renuncian a recibir cursos de formación gratuitos que les permitirían cobrar el 100% de los ingresos. ¿De qué se quejan?

    Yo he hecho cursos de esos cuando tuve la desgracia y la fortuna de pasar por el desempleo, en una crisis también (parece mentira que esta parezca única). Desgracia y Fortuna, sí, porque también aprendí muchas cosas por haber llegado a esa situación.

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